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PROLOGO DEL LIBRO "VER"

PROLOGO (al final se encuentra el link para descargarlo completo)

Existe en el terreno de lo habitual una tendencia cotidiana al perfeccionamiento; a lo cual no escapa ningún ser humano.
Todo aquel que teniendo uso de razón y conciencia y habiendo experimentado algo; en base a esa experiencia cree saber que es lo mejor, lo bueno o lo correcto.
La mente del hombre es un libro de leyes que va adquiriendo día tras día, esto se transforma en un código de justicia que sólo el conoce. Luego actuará, juzgará y condenará, desde sus leyes absolutamente personales.
El hombre grosero aplaudirá la grosería y enseñara a su hijo a ser grosero, el hombre sabio aplaudirá la sabiduría y enseñará a su hijo a ser sabio.
Los seres inferiores, por ser inferiores necesitan identificarse con la generalidad. Si todos navegan río abajo y no se cansan; ellos navegarán río abajo aunque no sepan porqué no se cansan.
El sabio en cambio no navegará hasta no saber el porqué debe hacerlo río abajo, así, cuando lo hace, adquiere amplia destreza y dominio pues conoce las leyes universales que lo mueven.
Existe un mundo que es aparente y otro mundo sumergido en la apariencia que es invisible. Lo que vemos sólo es la parte superficial de lo que esa imagen contiene, el contenido (que es fundamento razón y sentido de la cosa) no la vemos.
Ejemplifiquemos esto con un cuerpo humano:
Vemos toda una estructura de piel translúcida con un tenue color rojizo dado por la pigmentación sanguínea que varía según la transparencia. Pero no vemos los músculos los órganos, los huesos, ni todo absolutamente todo lo que compone a esa imagen de la piel; solo vemos la piel y más aun vemos sólo la mitad. Si se da vuelta veremos la otra mitad, pero la primera estará sólo en nuestra memoria.
De esa mitad sólo vemos la parte externa y no la interna.
Todo el campo de lo visual funciona igual; de la pared pintada vemos sólo la pintura.
Así podemos decir que de las cosas vemos sólo su apariencia y es a través de esa apariencia que nos relacionamos y conocemos todo.
Para colmo lo que vemos como apariencia sólida u opaca es vibración atómica, pero esto es otro tema aparte.
Volviendo al ser humano, no sólo no vemos ni conocemos ninguno de sus órganos internos que lo componen, sino que tampoco conocemos sus pensamientos. Jamás llegaremos al pensamiento instante a instante.
Lo mismo ocurre con los sentimientos y el espíritu.
El misterio del ser humano es lo infinitamente inaccesible e inescrutable de su esencia interna; lo que compone su SER total.
La magia está en su ser invisible.
Sin embargo el hombre posee percepción, psique e intuición que son los componentes internos invisibles que le ayudan a conectarse con el universo invisible.
Con los sentimientos se percibe a través del contacto emocional.
Con la psique se conectan sus pensamientos por medio del lenguaje.
Con la intuición capta y se relaciona silenciosa y espiritualmente con su medio cercano y universal.
Lo físico es casi mecánico y material, lo veremos aquí como un solo órgano. Pues el físico es en sí, sólo una organización atómica molecular, mantenida armónicamente por la energía del espíritu. Estas cuatro funciones son las que hacen a un hombre común.
No bien estudiamos a un hombre ya elaborado veremos que la función sentimental comienza a decrecer y cuanto más evolucionado es el hombre, menos sentimental es. Esto se debe a que los sentimientos son un subproducto psico - físico que nace del yo-ego.
Las tradiciones esotéricas nos enseñan a través de las religiones que Dios es tres en uno, esto es tres funciones actuando a la vez, juntas inseparables, armonizadas.
El hombre, que es ese mismo Dios "a imagen y semejanza" es trino tres en uno.
A través de esto, deducimos sistemáticamente dos antiguos símbolos gráficos esotéricos diseminados en todas las tradiciones; El triangulo espiritual y el cuadrado material; el primero representa a Dios o el universo o al hombre relacionado con estos y el segundo a la tierra o el hombre relacionado con lo terrenal o material.
Vemos así que la relación hombre-Dios u hombre-universo es psíquico, físico y espiritual; mientras que el hombre-terreno o material funciona agregando el sentimiento o emotividad derivada de su Yo relacionado con el mundo. Cuatro funciones para la tierra y tres funciones para el universo. Así que todo hombre para conectarse con el universo necesita disolver su yo-ego sentimental y funcionar en un tres armónico.
Para cualquier ocultista esto es incorrecto y en realidad lo es, pero con esta fórmula sencilla cualquier hombre podrá disolver su ego y acceder a una triangulación de su ser.
Cuando concebí "VER ", me estaba refiriendo a la percepción de aquel universo invisible que está más allá de las apariencias; aquello que no puede ser captado por ninguno de los sentidos ni siquiera el esotérico tercer Ojo.
“VER” es ser uno mismo aquello que se VE; es trascender absolutamente todo limite, absolutamente TODO.
En la tradición Hindú se habla de dos tipos de seres humanos a saber; los que están dormidos y los que sabemos que estamos dormidos, y por más que me duela aceptarlo, la verdad es que jamás en mi vida he estado frente a un ser humano despierto y más aún, sólo he conocido a 4 o 5 personas que sabían que estaban dormidos.
Pero todos los dormidos me han llevado a comprender mi aletargado sueño.
Hoy puedo decir, muy orgulloso de haberlo descubierto, que duermo profundamente.
Sin embargo he podido “VER”, esto me da la pauta, que de tanto en tanto abro un ojo entre sueños.
“VER” no es un libro, sólo es  una pequeña y sencilla clave para despertar, aunque mas no sea, de un solo ojo y de tanto en tanto.


ELOY
AÑO 1989


LIBRO "VER" COMPLETO PARA DESCARGAR

 

 

 

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